Psiconeuroendocrinoinmunología

Esta ciencia, acuñada recientemente, estudia cómo la mente, el cerebro, el sistema endocrino y el sistema inmunológico se comunican de forma permanente.
Más exactamente podríamos decir que es la “disciplina científica basada en cómo el comportamiento del ser humano influye sobre el sistema inmune, aumentando o disminuyendo la susceptibilidad a muchas enfermedades, (entre ellas las que afectan al sistema inmune mismo) y el fenómeno inverso, es decir, cómo las enfermedades (con participación de estos sistemas) pueden condicionar nuestro comportamiento.

Aunque la visión cartesiana clásica de la medicina convencional se ha venido resistiendo a enfoques más aperturistas e integradores, hoy cada vez más, desde todos los estamentos médicos y científicos, se está reconociendo la importancia de la mente en la salud y viceversa, tal vez como consecuencia de hechos científicamente probados como la influencia del estrés en el sistema inmune, que han podido ser verificados clínicamente.

Las investigaciones actuales sobre la química cerebral demuestran la existencia de una interrelación e interdependencia del sistema nervioso central, responsable de la actividad psíquica; el sistema nervioso periférico, responsable de la actividad neurológica; el sistema endocrino, del que depende la actividad hormonal y el sistema inmunológico, a cargo de la defensa del organismo.

La Psiconeuroendocrinoinmunología demuestra que existen mecanismos bioquímicos reguladores de procesos fisiológicos que están asociados al curso de la enfermedad, a su mejoría o agravamiento. Estos mecanismos han sido originados y son modificados por ciertos estados emocionales y actitudes psicológicas, de manera que actuando sobre estos estados se puede mejorar cualquier enfermedad o conflicto vital.

Hoy se sabe que la actitud del paciente ante la enfermedad es fundamental para empezar el camino hacia la salud. Las emociones negativas, pensamientos tristes, depresivos, ansiedad, miedo sentimientos de soledad y aislamiento producen cambios en la química del cerebro y tienen un efecto perjudicial en la fisiología del cuerpo. Esto es lo que los médicos conocen como suicidio endógeno.

Por el contrario las emociones positivas que registra el cerebro pueden aumentar la capacidad del sistema inmunológico para luchar contra la enfermedad, de ahí que resulte importante insistir en que la salud no está solo en manos de los médicos, sino que son los mismos pacientes quienes deben involucrarse personalmente en el proceso de curación.

El Método Silva brinda una amplia gama de herramientas para ayudar a los pacientes, en estos procesos psiconeuroendocrinoinmunológicos.

No reemplaza al profesional de la salud. Consúltalo siempre.